Phelps, en una de las carreras más bonitas de estos Juegos, paró el crono en 1:54.27 para llevarse su vigésima medalla olímpica, decimosexta de oro y tercera consecutiva en esta distancia, algo que nadie había conseguido hasta ayer.
Tras el nadador de Baltimore (Maryland) tocaron el muro de la piscina londinense Lochte, con 1:54.90, y el campeón de Europa de los 200 estilos, el húngaro Laszlo Cseh, con 1:56.22.

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