La acción, algo confusa, se produjo cuando el cubano dominaba el marcador por un waza-ari contra dos yukos del rival. El uzbeco lanzó la mano para coger la solapa del kimono de Despaigne pero calculó mal y puso el dedo en la boca del cubano.
Sayidov se quejó de que el cubano lo había mordido y los jueces, después de consultar con la comisión de arbitraje, decretaron la descalificación de Despaigne.
No hay comentarios:
Publicar un comentario