La selección dirigida por Bernardo Rezende “Bernardinho” está en plena ascensión, ayer fue muy superior a Italia en la semifinal olímpica y lució una tensión competitiva digna de un campeón.
Brasil no estaba dispuesto a regalar un punto, quería liquidar rápido el partido y así lo demostró Murilo al lanzarse contra la valla del fondo de la cancha para recuperar un balón cuando su equipo disponía 10 puntos de ventaja.
Los italianos encendieron la esperanza en la remontada con un mejor inicio del tercer set, en el que llegaron a ir por delante (9-6), pero este Brasil no está para concesiones.
Al ritmo de la estrofa “el campeón volvió”, cantada a coro por miles de brasileños en las gradas del Earls Court, Brasil le dio la vuelta al marcador con una racha de bloqueos y remates poderosos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario