Cada habitación de la villa tiene dos camas individuales, con mesas de noche y lámparas. Pero la longitud de las camas es de tan solo 1.73 metros, lo que significa que innumerables atletas, algunos de ellos estrellas, tratarán de ingeniárselas para acomodar sus cuerpos. El corredor jamaicano Bolt mide 1.95 metros, el nadador estadounidense Phelps 1.93 metros, el pívot de la selección española de baloncesto Pau Gasol, 2.15, por no hablar del resto de combinados para el torneo de la canasta.
El problema no es pequeño cuando la altura de tantos atletas supera con creces la longitud de las camas y el descanso se convierte en un factor tan esencial en citas deportivas cortas como la olímpica.
"Esto se ha convertido en una villa absolutamente increíble. Es es tan lujosa como cualquier villa turística en la Costa Esmeralda" afirmó sin rubor Boris Johnson, alcalde de Londres, una de cuyas fotografías fue precisamente sobre la controvertida cama estandarizada del Parque Olímpico.
BROMAS
Los primeros deportistas que se han animado a bromear incluso públicamente con el asunto de las camas han sido los jugadores de la selección argentina de baloncesto. "Leo que las camas de la Villa miden 1.73m de largo. Ouch! Lo bueno es que si tienen 0.9 de ancho la hipotenusa mide 1.95", se animó el escolta Manu Ginóbili. A lo que respondió su compañero Juanpi Gutiérrez: "No me importa nada... con tal de ir duermo en cualquier lado... y ese acolchado tiene buena pinta".
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