lunes, 23 de julio de 2012

En Seúl 88 terminan los boicots y llega el dopaje

Por segunda vez, el continente asiático era el elegido para acoger unos Juegos Olímpicos. En esta ocasión la ciudad seleccionada fue Seúl. Fueron muchos los problemas surgidos a raíz de conocerse su elección, sobre todo por las diferencias políticas existentes entre Corea del Norte y del Sur.

El ejemplo de concordia quedó

reflejado con la presencia de EEUU y el bloque soviético en los recintos deportivos. Tras 12 años, se volvían a medir en unos Juegos, dejando atrás las diferencias ideológicas y políticas. Los oficios diplomáticos de Juan Antonio Samaranch, presidente del COI en ese entonces, consiguieron que en Seúl 88 se pusiera fin a los boicots.

De dopajes y la Hija del viento

Los Juegos de Seúl 88 fueron marcados por la aparición a gran escala del dopaje. El canadiense Ben Johnson, el gran rival de Carl Lewis, ganó los 100 metros con un espectacular tiempo de 9,79 segundos, pero después dio positivo en el control antidopaje por una sustancia anabolizante, estanozolol. Johnson fue desposeído de sus medallas. No dio positivo la estadounidense Florence Griffth-Joyner, oro en 100, 200 y 4x100, y plata en 4x400, pero con grandes sospechas sobre ella por el desarrollo de su musculatura y lo rápido de su progresión. La denominada Hija del viento falleció diez años más tarde.

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